Derecho del Consumidor

Brindamos asesoramiento y representación legal en reclamos de consumo, conflictos con proveedores, denuncias administrativas y acciones judiciales.

Las relaciones de consumo modernas suelen estar caracterizadas por una marcada desigualdad entre consumidores y grandes proveedores de bienes o servicios, quienes habitualmente imponen condiciones contractuales predispuestas con escaso margen de negociación.

Las normas de defensa del consumidor constituyen herramientas fundamentales para prevenir y sancionar prácticas abusivas, garantizando el equilibrio contractual y la tutela efectiva de derechos.

Nuestro conocimiento y experiencia en derecho del consumo nos permite intervenir tanto en instancias preventivas como en procedimientos administrativos y judiciales.

Reclamos por Incumplimientos

Asistencia legal frente a incumplimientos contractuales, defectos en productos, garantías y deficiencias en la prestación de servicios.

Denuncias Administrativas

Representación ante organismos de Defensa del Consumidor, mediaciones y procedimientos conciliatorios.

Defensa del Consumidor

Patrocinio en acciones judiciales por daños, incumplimientos y violación de derechos del consumidor.

Prácticas Abusivas y Publicidad Engañosa

Intervención en casos de cláusulas abusivas, cobros indebidos, información engañosa y conductas comerciales desleales.

Asesoramiento Preventivo a Empresas

Asistencia a proveedores en adecuación normativa y prevención de contingencias consumeriles.

Preguntas frecuentes

Podés hacer un reclamo cuando una empresa, comercio o prestador de servicios no cumple con lo prometido o vulnera tus derechos como consumidor.

Algunos ejemplos frecuentes son:

  • Compraste un producto y llegó roto, defectuoso o distinto al publicado
  • Te cobraron de más o aparecieron cargos que no reconocés
  • Diste de baja un servicio pero te lo siguen facturando
  • Contrataste internet, telefonía, TV o medicina prepaga y el servicio es deficiente
  • No respetaron promociones, descuentos o condiciones ofrecidas
  • No quieren devolverte el dinero frente a una cancelación o arrepentimiento

Si sentís que la empresa “hace lo que quiere” y no te da una solución razonable, probablemente estés frente a un caso de consumo.

Si compraste un producto que vino fallado, dejó de funcionar al poco tiempo o nunca funcionó correctamente, tenés derecho a exigir una solución.

Según el caso, podés reclamar:

  • La reparación del producto
  • El cambio por uno nuevo
  • La devolución del dinero
  • Una compensación por daños ocasionados

Esto aplica tanto para compras presenciales como online.

Muchas veces las empresas intentan derivar toda la responsabilidad al fabricante o al service técnico, pero el comercio que te vendió el producto también tiene responsabilidades frente a vos.

Sí. En compras realizadas por internet, redes sociales, teléfono o cualquier modalidad a distancia, la ley protege especialmente al consumidor.

En muchos casos podés arrepentirte de la compra dentro del plazo legal sin necesidad de dar explicaciones.

Esto suele aplicar, por ejemplo, cuando:

  • El producto no era lo que esperabas
  • La publicación era engañosa
  • Cambiaste de decisión luego de recibirlo

La empresa debe informarte claramente cómo ejercer ese derecho y facilitar el proceso de devolución.

Es una situación muy común.

Muchas empresas dilatan respuestas, derivan de un sector a otro o simplemente dejan de contestar esperando que el consumidor desista.

Si ya reclamaste por canales normales (WhatsApp, mail, teléfono o sucursal) y no obtuviste solución, podés avanzar con una instancia formal mediante:

  • Carta documento o intimación
  • Reclamo administrativo
  • Denuncia en Defensa del Consumidor
  • Acción judicial, si corresponde

En muchos casos, formalizar el reclamo cambia completamente la postura de la empresa.

Sí, y es uno de los reclamos más frecuentes.

Sucede mucho con:

  • Gimnasios
  • Plataformas de streaming
  • Telefonía e internet
  • Seguros
  • Suscripciones digitales
  • Medicina prepaga

Si pediste la baja por un canal válido y aun así continúan cobrando, podés reclamar:

  • El cese inmediato de la facturación
  • La devolución de los importes cobrados indebidamente
  • Eventuales daños derivados del incumplimiento

Guardar mails, capturas o comprobantes de baja suele ser muy importante.

Si aparecen consumos, débitos o cargos que no autorizaste, tenés derecho a impugnarlos y exigir explicaciones.

Esto puede ocurrir por:

  • Débitos automáticos no autorizados
  • Renovaciones automáticas no informadas
  • Cargos bancarios indebidos
  • Consumos desconocidos en tarjeta

En estos casos conviene actuar rápido, dejar constancia del reclamo y reunir toda la documentación posible.

Sí.

La publicidad obliga a la empresa. Esto significa que el proveedor debe respetar lo que ofreció públicamente.

Podés reclamar si, por ejemplo:

  • Una promoción no se respetó en caja
  • El precio publicado no coincidía con el cobrado
  • El producto ofrecido tenía características falsas o exageradas
  • Existía “letra chica” que nunca fue informada claramente

La información brindada al consumidor debe ser clara, cierta y completa.

No siempre es obligatorio, pero contar con asesoramiento legal puede marcar una gran diferencia.

Un abogado puede ayudarte a:

  • Evaluar si realmente hubo una infracción
  • Determinar qué podés reclamar
  • Cuantificar daños económicos
  • Diseñar una estrategia de negociación o litigio

Además, muchas personas reclaman solo por el problema principal y desconocen otros rubros indemnizables que también podrían corresponder.

Sí, en muchos casos.

Si el incumplimiento de la empresa te generó pérdidas económicas, tiempo perdido, gastos adicionales o perjuicios concretos, podría corresponder una indemnización.

Por ejemplo:

  • Tuviste que pagar arreglos por tu cuenta
  • Perdiste dinero por una cancelación injustificada
  • Sufriste gastos extra por incumplimientos
  • Tu actividad laboral se vio afectada

Cada caso debe analizarse en particular.

Lo ideal es consultar lo antes posible.

Muchas veces una intervención temprana evita errores, acelera soluciones y mejora sustancialmente la posición del consumidor frente a la empresa.

Cuanto antes se evalúe el caso, más herramientas legales habrá disponibles.